viernes, 17 de marzo de 2017

Educación permanente


No cabe duda de que la educación es materia de importancia capital para la progreso social, ya que permite que las personas puedan conseguir sus aspiraciones no sólo económicas, permitiéndoles además una mayor integración y aportación al desarrollo de sus relaciones sociales. 

En un tema tan vasto como la educación, por fuerza hay que parcelar la reflexión y aquí quiero referirme al la educación permanente (EP), o lo que los anglosajones denominan “Lifelong Learning” (LL). Y matizo que me refiero al aprendizaje de materias funcionales que permiten a la persona mantener sus habilidades y conocimientos actualizados para ser un miembro activo en la vida profesional o productiva. Por lo tanto, dejo de lado otras materias más laterales y no menos interesantes como por ejemplo formación en valores, que forman parte indisoluble de la persona como ser completo.

Trato de transmitir, aunque resulte no resulte nada nuevo decirlo, que la formación ya no debe ser resultado del esfuerzo de los primeros años y que culmina con la universidad o un título profesional, y ni siquiera con un master de fin de carrera o un master en mitad de la via profesional. 


  • La EP es necesaria a lo largo de toda la vida para poder adaptarse a los cambios en el trabajo resultantes de la tecnología. La tecnología está cambiando el panorama de los negocios y la sociedad con una velocidad cada vez más rápida.
  • El impacto de no adaptarse es que la sociedad se fragmenta, se polariza y crece la desigualdad. Sólo a través de la educación hay opciones de crecimiento igualitario. El conocimiento es la única palanca que permite en sociedades libres y abiertas que las opciones tiendan a igualarse.
  • Sin embargo, tal y como existen hoy, los programas de EP exacerban la desigualad más que reducirla. Los programas están orientados hacia personas con conocimientos ya establecidos, y en muchos casos las personas han de dominar la tecnología en un nivel mínimo. 
  • Las personas necesitan nuevas y actualizadas habilidades. El ritmo de cambio es tan veloz, unido a la necesidad cada vez mayor de interactuar con otras personas o culturas, en muchas ocasiones de forma remota, que hace falta adquirir nuevos hábitos.
  • Las personas con formación especializada tiende a abandonar antes el mercado laboral que aquellos con educación más generalista. Cuesta más adaptarse a otras tareas y funciones cuando se ha desarrollado sobre todo trabajos o estudios especialistas, que cuando se ha tenido exposición a más temas.
  • La formación en el trabajo se está reduciendo y cada vez más las personas son responsables de la actualización de sus propias habilidades. Las empresas cada vez forman menos a las personas, o lo subcontratan, o lo que ofrecen es lo que les interesa para el puesto que la persona ocupa, que puede no ser lo que a la persona le interese en su proyección futura. 
  • Adquirir formalmente una cualificación mas tarde en la vida no es sencillo, cuesta dinero y los programas educativos están pensados para gente más joven. El esfuerzo formal de la educación se concentra hasta el final de la vida universitaria. Pocas personas en términos relativos se preocupan de una actualización constante a través de actualización de sus cualificaciones o desarrollo de nuevas, salvo dentro del marco de las empresas y de forma decreciente.
  • Programas de formación online pueden generar “micro” o “nano” credenciales a través de programas de cualificación masiva como los MOOCs. También las mejores universidades del mundo están detrás de estos programas online.
  • Los MOOCs o similares son utilizados sobre todo por los que ya tienen alguna ventaja, y ciertas habilidades de informática y tecnología. Especialmente los MOOCs híbridos y que requieren interactuación y trabajos compartidos de forma remota.
  • Los gobiernos tienen un rol clave, fomentando no sólo la educación vocacional, sino enseñando como estudiar y pensar (“metaconocimiento”). Hay que reformar la educación en las etapas formativas iniciales de la vida siguiendo modelos como el británico, finlandés en Europa. 
  • Los gobiernos deberían hacer el EP accesible de forma normal a todo el mundo, como por ejemplo lo hace Singapore a través de “individual learning accounts”.
  • Las empresas pueden ayudar a los MOOCs a diseñar cursos que enseñen habilidades relevantes para la industria.
  • Los sindicatos de trabajadores pueden jugar un papel útil en EP, particularmente en pequeñas empresas o autoempleados. 
  • Los gobiernos pueden eliminar o reducir las licencias requeridas para que ciertos trabajos sean accesibles a nuevos interesados. 
  • La revolución tecnológica afectará sobre todo a los “blue collar jobs”, muchos de los cuales rechazan trabajar en areas de gran crecimiento como salud.
  • La educación del siglo XXI necesita dar un salto cualitativo de tamaño transformaciones como lo supuso la educación en los siglos XIX y XX. 


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